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| BOLIVIA, ORURO: Bordadores
mostraron lujo y colorido en los trajes del Carnaval de Oruro
2005 |
Los trajes más lujosos del Carnaval
de Oruro fueron expuestos en la calle La Paz |
Miles de turistas
admiraron la vestimenta nueva de los conjuntos folklóricos
y lograron fotografías de diablos, morenos, tinkus y
otros, consigna el diario LA PAtrIA de Oruro, Bolivia, quien
añade:”Trajes de diablos, morenos, tobas, cullaguas,
tinkus, caporales, wititis y otras danzas del Carnaval de Oruro,
Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad,
fueron expuestos ayer en la calle La Paz, entre León
y Oblitas, abriendo una vitrina al turismo.
Los mejores trajes folklóricos, con bordados de perlas,
lentejuelas, hilos de plata y oro, figuras de serpientes, dragones,
lagartos, quirquinchos, hormigas, cóndores y otros elementos
de la mitología del Carnaval de Oruro, fueron presentados
al público para admirar el lujo y la originalidad de
la vestimenta.
Cada taller de bordados de la calle La Paz mostró maniquíes
con los disfraces confeccionados para el Carnaval de Oruro 2005.
Los trajes de diablos, morenos y tobas fueron considerados los
de mayor esplendor, belleza y colorido, por la buena combinación
de colores donde sobresale el negro con dorado y plata, adornado
con lentejuelas multicolores y de todo tamaño, además
de las piedras de fantasía que hacen brillar los bordados.
La ciudadanía quedó admirada con esta exposición
de la indumentaria folklórica. También habían
varios turistas que recorrían los talleres, observando
los trajes y tomándose fotografías con los maniquíes
disfrazados de diablos, morenos, tobas y pujllay.
EL ACTO
La Asociación de Bordadores en Arte Nativo (Aban) organizó
esta actividad por tercer año consecutivo con el objetivo
de fortalecer el Patrimonio Oral Intangible de la Humanidad
y mostrar a propios y extraños el trabajo que realizamos,
dijo el presidente de esa institución, Alberto Achá
Luque.
Lamentó la ausencia de los representantes de la Prefectura
y la Asociación de Conjuntos del Folklore de Oruro.
En representación de la Alcaldía Municipal, el
oficial mayor de Cultura, Fabrizio Cazorla Murillo, afirmó:
“El arte del bordado es el resultado de un proceso cultural
de antigua data, hablamos de una transmisión desde la
cultura Urus, un arte que se transmite de generación
en generación y que ahora los bordadores con la habilidad
en las manos, la imaginación, la combinación de
los colores, formas y la disposición de las figuras,
que ante todo es la creatividad del hombre orureño, hacen
que los trajes folklóricos del Carnaval de Oruro sean
de una originalidad única”.
Agregó: “Sin la creatividad y habilidad de
los bordadores para confeccionar los trajes folklóricos
con todos los elementos de la simbología andina que identifican
a nuestra cultura, sin su concurso, sin ese mágico talento
que se transmite de generación en generación no
sería posible admirar ese gran espectáculo miran
nuestros ojos y de los visitantes”.
Felicitó a la Asociación de Bordadores de Arte
Nativo por esta iniciativa y que la actividad debe ser instituida,
porque ellos son los más indicados para explicar la simbología
de los trajes y se conviertan en la vitrina del Carnaval de
Oruro para el turismo.
El arquitecto Boris Ajhuacho explicó el proyecto turístico
“ Revitalización de la calle La Paz”, que
consiste en convertir esta arteria en peatonal y que en toda
la trayectoria se tengan diseños y alegorías
del trabajo que realizan los artesanos bordadores, esto implicará
un fortalecimiento de los talleres que están ubicados
a lo largo de la calle La Paz.
El iniciador de esta exposición, Mario Yave Fuentes,
ex dirigente de los bordadores. reclamó que las autoridades
departamentales no les dan importancia a este sector y pidió
que el proyecto de revitalización de la calle La Paz
pueda ser una realidad.
BOLIVIA, LA PAZ: El
Jisk'a Anata se lució con danzas autóctonas*
- Participaron más de 4.000 bailarines
- Los Machateros de Trinidad, los Chamas
de Rurrenabaque, representantes del Norte de Potosí
y del Carnaval de Chaupirana fueron la novedad en esta versión.
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La Paz, (Jatha)
La melodía de los instrumentos nativos de las diversas
danzas autóctonas que se presentaron en la entrada de
el Jisk'a Anata (Pequeño Juego) cautivaron a los turistas
y la ciudadanía paceña quienes se maravillaron
con los trajes y pasos raros que mostraban los danzarines.
"Casi nunca tenemos la oportunidad
de ver estas danzas, en las otras entradas vemos lo mismo, aquí
no y vale la pena quedarse y conocer los bailes autóctonos",
afirmó Silvia Limpias quien junto a su familia observaba
y aplaudía el espectáculo.
Más de cuatro mil bailarines participaron
de la tradicional entrada del Jisk'a Anata en la que se apreciaron
más de 26 danzas autóctonas, tanto de provincias
paceñas como de otros departamentos, todas presentadas
en 53 fraternidades.
Otras danzas que también recibieron muchos aplausos fueron
las fraternidades del Beni, que presentaron los Machateros (Trinidad)
y los Chamas (Rurrenabaque). Los niños miraban con extrañeza
aquellas danzas y despertaba su curiosidad al ver plumas, machetes
y otros objetos propios de los pueblos originarios del oriente.
No faltaron los representantes del Norte
de Potosí y del Carnaval de Chaupirana. Asimismo, participaron
agrupaciones de personas no videntes, fraternidades de diferentes
carreras y universidades, como es el caso de la fraternidad
Jach'a Caporales de Agronomía de la Universidad Mayor
de San Andrés (UMSA) y el Centro Cultural de Residentes
Universitarios Chaqueños.
De igual forma bailaron representantes
del Hospital Arco Iris y los Chutas Soberbios del Hospital Obrero.
La saya no podía faltar: el Movimiento
Cultural Saya Afro Boliviano y la Juventud Saya Afro Boliviana
fueron los más representativos, los imponentes morenos
y morenas alegraban con su ritmo a los asistentes.
No podían faltar las moseñadas,
chutas antiguos, kullawadas, wacas, pujllay, tarkeada, sicuris,
kantus, chacarera, jach a sicuris, pinquilladas entre otros.
RECUPERAR LA trADICIÓN
En los años 40, el lunes de Carnaval
estaba reservado al concurso de orquestas típicas y danzas
nacionales, en una especie de entrada folklórica en la
planicie del Montículo. Esta tradición se mantuvo
por algunas décadas, hasta principios de los años
60.
Entonces, los mejores conjuntos musicales
especializados en bailecitos de la tierra, cueca, mecapaqueñas,
chayanteñas, pasacalles, huayños y danzones indígenas
sobre motivos aymaras, eran premiados.
Los grupos de danzarines más sobresalientes
recibían distinciones, lo propio aquellos que exhibían
los trajes regionales más llamativos. Los coros y solistas
de música boliviana tenían un espacio importante
en la convocatoria.
Si bien la costumbre se mantuvo en las
décadas de los años 50 y 60, en los siguientes
20 años la música y bailes del lunes de carnaval
fueron desapareciendo y el festejo se reducía a ámbitos
estrictamente familiares.
En 1994, la Sociedad Andina de Conjuntos
Folklóricos, se propuso rescatar la música y danzas
carnavaleras de las provincias paceñas y organiza una
entrada denominándola "Jisk'a Anata".
En 11 años el Jisk'a Anata se ha
posesionado llegando a consolidarse como una importante manifestación
autóctona del calendario paceño. Este año,
este movimiento cultural ha agrupado a 4.000 participantes de
53 fraternidades de las diferentes provincias paceñas
y departamentos del país.
ANATA AYMARA
La Anata Aymara está muy ligada al calendario agropecuario,
dice Yampara, quien asegura que no debe confundirse el término
de Carnaval con el de Anata, porque el primero tiene que ver
más con la alegría de la gente que busca diversión,
es más material, sostiene; mientras que la segunda tiene
que ver con la maduración de las plantas y el engorde
del ganado, tiene un plano más religioso y espiritual.
"La Anata tiene que ver con una comunidad ecoviótica
relacionada con el mundo de las deidades, de la tierra, de los
animales y del mundo de la gente, durante la anata la población
se viste con sus mayores galas para bendecir la tierra, en el
Jisk’a Anata se bendice los cultivos menores mientras
que en el Jach’a anata (Gran Juego) los honrados son los
cultivos y ganados mayores", explica.
"Acá en la ciudad se observa una división
entre lo espiritual y lo material, lo espiritual queda relegado,
el mercantilismo invade nuestras creencias, las bebidas alcohólicas
como la cerveza y otros que provocan riñas entre familiares
y vecinos", añade.
Para el sociólogo David Mendoza, el mundo andino está
organizado principalmente por el tiempo de producción
agrícola de la papa. Este producto andino significa la
misma vida para los aymaras y es uno de los pilares que sustenta
su sistema social, muy relacionado con el respeto a la naturaleza.
"Toda esta cosmovisión se traduce en la celebración
de la fiesta aymara del Anata o juego en la traducción
aymara", sostiene.
Según explica, el Anata o ritual agrícola se lo
efectúa en época de Jullapacha o lluvias. Para
los aymaras es el tiempo femenino, tiempo de la Paxsi Mama (Luna)
y de la Pachamama.
En la zona Norte de la ciudad de La Paz
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El Jach’a Anata de Tentaciones
rindió tributo a la Madre Tierra |
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Comparsa Nueva
Alianza en el Jach’a Anata realizado ayer |
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La entrada del Jach’a
Anata de Tentaciones se llevó a cabo con la participación
de una veintena de grupos autóctonos que le rindieron
tributo a la Pachamama (Madre Tierra), en agradecimiento por
la producción agrícola y pecuaria.
La entrada que reune a cientos de orureños, hijos de
residentes de las provincias Inquisivi y Aroma, de La Paz, se
inició después del mediodía.
El ingreso se efectuó con la interpretación
de moseñadas, tarqueadas y otros ritmos del altiplano
boliviano, como parte de las actividades del Carnaval de Oruro,
Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.
El presidente de la Asociación de
Conjuntos Autóctonos de la Zona Norte y coordinador general
del acontecimiento, Benjamín Flores, manifestó
que es la sexta versión del Jach’a Anata de Tentaciones,
una fiesta de música autóctona.
“La expresión de nuestra música,
nuestra danza y nuestro respeto a la Pachamama es lo que representa
la entrada del Jach’a Anata y gracias a la Asociación
de Conjuntos Autóctonos que es impulsada por Federico
Arequipa, Richard Mamani y Benjamín Flores y otros”,
explicó.
En un 90 por ciento se interpretó
música de moseñadas, también participaron
las tarqueadas de las juntas vecinales de la zona Norte, sicuriadas,
zampoñadas y tapakarís, ritmos típicos
del altiplano resumidos en 20 agrupaciones que invadieron las
calles de la zona.
La actividad terminó en los arenales
de Cochiraya: los grupos se reunieron e hicieron sus rituales
a la Pachamama en señal de agradecimiento.
*(
Fuentes: Jornada Net y El Diario, de La Paz, Bolivia y
Patria, de Oruro, Bolivia) |
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