Era un poeta con sobrada carga de poesía,
citas y conocimientos de la literatura anterior y posterior
a todos.En realidad, lo que se cree siempre de los buenos poetas:
un niño con peligrosa carga de poesía que en cualquier
momento podía estallar. Y así ocurrió.
Aunque siguieron viviendo algunos de los que lo secundaron.Pero
la vida se persigue.Lo conocí a Joaquín hace décadas,
en el ´68 cuando llegó a casa en un Fiat topolino,
color blanco, con Libertad y Leda, la hija pequeña. A
Moira creo la habían dejado en Ledesma.Nos vimos muchísimas
veces más hasta meses antes del 26 de Enero. En Octubre,
el año anterior, bajó del taxi en Junín
y Tucumán y me guiñó un ojo, como advirtiéndome
que no me fuera a "pasear" el taximetrero para llevarnos
hasta adonde íbamos con Nelly.Ese gesto mínimo
fue la despedida ( ignoramos cuál es el adiós
del nunca más).Hablábamos poco de literatura,
de poesía. Suele ocurrir entre los que sienten que ya
todo está sobreentendido y dicho, lo mismo que en el
truco de naipes.Compartíamos, seguros, tres poetas
Rega Molina, Pedroni y Pablo Rojas Paz (para mí también
poeta ) que ignorábamos cómo los olvidaron
o desconocen los nuevos.Teníamos amigos comunes entre
los "escribas" líricos. En especial al poeta
editor José Luis Mangieri. Se me ocurre habérselo
presentado o sugerido . Le publicó "Violín
obligado" ( l984 ). Además, Jorge Calvetti, Máximo
Simpson, Santiago Sylvester, Raúl Aráoz Anzoátegui,
Antonio Requeni, D.G. Helder, Brega ( en verdad, molesta
este responso de guía cultural siempre incompleta). Menos
Jorge, el resto no me dejará mentir en lo dicho de Joaquín:
un niño agobiado de poesía que al decir de Neruda
a la muerte de otros Pablos, Picasso y Casal " es
como si se hubiera hundido en la Tierra un continente".Soy
enemigo de las citas; me gusta, me agrada revistar en lo posible
la realidad inmediata en el puntual día de la vida. Estar
en ella y exprimirle flores y frutos pasados y presentes en
los barquinazos mínimos del aire circulando entre las
hojas como lo hacía Joaquín sin preocuparme
si a eso llamarán objetivismo, minimalismo binario, animismo
entusiasta, hipotíposis (¡Qué palabrota,
Dios mío!) y demás plagas de ismos que malogran
la fruta.Por eso creo en la fresca y hermosa cosecha de sus
poemas en esta tierra, encajonados, ya empaquetados en libros
por ignotas bibliotecas, tal como hacen prolijamente con la
fruta los quinteros. Y ahora nomás resuelvo buscar fotos
blanco y negro o color, en Campo Quijano, con nuestras familias.
Lo veo a Joaquín irónico y sonriente y casi cohibido
ante el instante inmediato.Así lo imagino, releyendo
estas líneas de 1996 " .. con una demora de
años, me he decidido a enviarte el presente trabajo referido
a tu obra quiero decir hasta el momento en que fue escrito
ya que estaba destinado a la antigua colección Ediciones
Culturales Argentinas ( E.C.A. ) de la Secretaría de
Cultura. Esto que te mando (54 págs.) es el original,
obviamente desprolijo y casero, ya que la versión en
limpio alcancé a entregarla ( incluyendo selección
de tus poemas ) a E.C.A. y su publicación se frustró
como muchas otras. Intenté rescatar mi trabajo, pero
fue en vano. Ignoro dónde fue a parar" ( )
" Vos te preguntarás cómo dejé pasar
tanto tiempo y por qué recién ahora resuelvo salvar
esa omisión. Yo mismo no lo sé. Tal vez
será porque me apenan las cosas que terminan quedándose
solas como es el caso de estos textos y
los frutos sin destino de un trabajo, merezcan o no un destino"
( ..) " te lo envío como una curiosidad literaria
y como prueba de mi devoción ".Las cosas que se
quedan solas Yo había escrito hacía
años "Violetta marina y viola d'amore en
el pálido sueño de las cosas ( 1976
). Y creo que Rojas Paz, mucho antes, decía de las cosas
"que no son tristes pero dan tristeza".Y
así es: a varios nos ensalman las cosas. Muchos lo declaran
y otros, no. Pero todos estuvimos y estamos asediados por ellas,
por su "en sí " y su "para nosotros".
Y ellas son con su tiempo, precisamente, las que vuelven peligrosa
la
carga de poesía ( nunca pude explicarme por qué
rehuyen nombrarlas claramente ¿ Acaso desestiman al duende
o al
ángel del silencio que les sostiene el alma de las imágenes
y se las ofrece?).Justamente vos, siguiendo niño entre
ellas y con tan peligrosa carga de poesía .
alguna vez tenía que sucederte
que las cosas se quedaran solas, en sus
pálidos sueños, dándonos tristeza. ¡ Cabalito, Joaquín
Giannuzzi !, poeta premiado en infracción por exceso
de
Poesía.
¿No es así, Kuky?
18.02.2004
*Esta despedida del poeta Néstor
Groppa al poeta Joaquín Gianuzzi aparece en el
No. 23 de la revista literaria "La Marea", Nº
23, que se edita en Buenos Aires, Argentina. Dirigida
por Jorge Brega, gracias a cuya autorización la
reproducimos en esta edición. Son co-directores
Josefina Racedo y Derli Prada.
Son asesores de esta prestigiosa publicación, Luisa
Calcumil, Adolfo Colombres, Ticio escobar, Rex Gonzalez,
Jorge Hacker, Ana Pampliega de Quiroga y Teresa Parodi.
También integraban este cuerpo de asesores, hasta
su fallecimiento, los poetas Libertad Demitrópulos
y Joaquin Giannuzzi , unidos en el arte y en la vida,
amigos entrañables de esta hoja.
La editorial Destino publicó "ESPAÑA
1936-1950: Muerte y resurrección de la novela" del
autor vallisoletano MIGUEL DELIBES. Aprovechamos la ocasión
para proponerte la lectura de algunos de los muchos títulos
publicados por este autor cuya importancia dentro de la literatura
universal está más que reconocida. Su obra ha
sido traducida a más de veinte idiomas: ruso, inglés
americano, alemán, italiano, francés, sueco, checo,
irlandés, japonés, israelí, entre otros
idiomas.
Miguel Delibes nace en Valladolid en 1920 y durante años
es profesor de Derecho Mercantil y a la vez colabora con varios
periódicos como articulista y también como dibujante
de caricaturas (en el diario "el Norte de Castilla"
del que será director desde 1958 hasta 1963). Articulista,
escritor, periodista, dramaturgo, dibujante, profesor¦
Estas son algunas de las facetas de una personalidad versátil
y prolífica.
Los temas de su obra reflejan sus intereses múltiples
(la pesca, el fútbol, la vida al aire fresco, el mundo
rural); varias étapas del ser humano (vejez, infancia,
etc.); la perspectiva irónica frente a la pequeña
burguesía; la denuncia de las injusticias sociales; la
rememoración de la infancia y otras facetas. Es miembro
de la Real Academia española desde el 1973 y ha recibido
muchos premios entre los que destacamos:
Nadal en 1948 por La sombra del ciprés
es alargada.
Fastenrath de la Real Academia en 1957
por Siestas con viento sur.
Premio de la Crítica en 1962 por
Las ratas.
Príncipe de Asturias en 1982.
Premio de las Letras de la Junta de Castilla
y León en 1984.
Nacional de las Letras en 1991.
Premio de Literatura en Lengua Castellana
"Miguel de Cervantes" en 1993.
En dos ocasiones obtuvo el Premio Nacional
de Literatura de narrativa, en 1999 por El Hereje y en 1955 por
la obra Diario de un cazador
Él mismo adaptó para el teatro
tres de sus novelas (Cinco Horas Con Mario; La Hoja Roja; Las
Guerras De Nuestros Antepasados); y seis para el cine (El camino
Mi idolatrado hijo SISI; El principedestronado; Los santos inocentes;
El disputado voto del señor Cayo; Las sombras del ciprés
es alargada).
Y finalmente Antonio Giménez Rico llevó
a la pantalla "Las ratas" en 1997
Hay
días, y son los más, eternamente breves.
Días para grabar en un mármol.
Días que parecen días, y no lo son.
Días de dos noches y cuatro atardeceres.
Hay días, mi Dios, de fuego consumido.
Días para arrancar del calendario.
Días en que te dicen ¡Buenas Noches!
Días cual una piedra inmensa en tu zapato.
Hay días de recuerdos, con sabor a café.
Días...en tu hastío mental de estar cansado.
Días sin ton ni son, y nadie al otro lado del espejo.
Días, ¡caray!, de tanto anonimato.
Días en que pasas agotado de esperarte en un zaguán.
Días, a medianoche, de alguna tarde de un jueves.
Sentado,
tras la copa, está mi hermano
cual un mar que desborda tibiamente,
sonriéndole a los años y a la gente:
la mirada feliz y el pelo cano.
En torno a nuestra mesa está el hermano
que ayer yo vi jugar -sencillamente-
con un trozo de vidrio evanescente,
similar a la forma de mi mano.
Ayer yo pude unirme a su manera
de reír, de saltar, de ser un niño,
cuando huía por caminos de centellas.
Yo buscaba alcanzar la primavera
a caballo de un pez o de un armiño,
y en sus manos hallé nuevas estrellas.
(Chile,1989)
LA CIUDAD
SEPTIEMBRE
En cada país hay un lugar
llamado Talca
y una iglesia de oro con ojos de paloma
kioscos soñolientos: revistas y periódicos
y muchachas sonrientes con el rostro cansado
Por las calles circulan vendedores de fruta
y alegres panaderos se aprontan a dormir
en lechos semejantes a enormes sepulturas
donde el amor espera sobre unos senos cálidos
El sacerdote cuenta las perlas de un rosario
y tañen las campanas para anunciar el alba
mientras los comerciantes conversan barren limpian
Automóviles pasan de prisa echando humo
y en la acera sonríen alegres secretarias
cuando los lustrabotas les lanzan un piropo
Allí donde termina el firmamento,
es decir, en las altas arboledas,
se enredan volantines: y es el viento
quien los deja caer en las veredas.
Y los niños, alegres, van tras ellos
empujándose, apresuradamente:
los reflejos del sol en sus cabellos
esparcidos encima de la frente.
Baten alas gorriones y zorzales
en el cielo azulado cual estrellas
despiertas en los árboles frutales.
Y en el aire semejan a centellas
aquellos volantines, son cristales
con el paso del tiempo: sólo huellas.
GUITARRA
DE SOL
EL PIRATA
En las esquinas de la primavera:
Allí donde la uva es un anillo
Un gorrión en su rama de centella
Está buscando el sol sobre su nido.
La hierba emerge tibia mientras fluyen
Dulces remansos que saben a brisa,
Brisa soñando en el vuelo de un sauce,
Sauce que es agua pura y cristalina.
Todo es altura cuando la uva nace,
Entre coleópteros y moscardones,
Porque sus alas vienen de la aurora,
(laaurora es siempre una flor que amanece),
Y ya galopa el trigo florecido
Bajo este cielo fértil de colmena.
El niño ha enloquecido de
amor, dice la gente
Que anduvo muchos días muy triste y solitario.
Le vieron por las calles vestido de corsario
Como quien sueña a veces un sueño libremente.
Galeones se aproximan, decía con ardiente
Pasión de buen pirata que espera a su adversario.
En tu nombre combato, sufrir es necesario
Y lidiarme con todos, gritó el adolescente.
Ya verás que mi nombre será reconocido
Por los historiadores de todos los países.
Con mi espada te vengo, Rosaura, a toda hora.
Cuando vuelva a mi patria tal vez ya te habrás
ido.
Mas recuerda esos días que fuimos tan felices
Cuando andábamos juntos en busca de la aurora.
GRACIAS
Doy las gracias al búho del molino
y también a la oveja trasquilada
cuando el sol en la hierba me ilumina
con sus claros cabellos de muchacha
Doy las gracias al sabio caracol
que detiene su marcha cuando fulgen
en el cielo febril y lo coloran
unas alas hermosas de gorrión
Doy las gracias a los lobos del bosque
a la hechicera que sueña con sapos
al sendero de piedra del camino
Doy las gracias al viento y a los árboles
a las palomas que vendrán mañana
a despertarme con sus alas blancas
*Patricio
Armando Sánchez (Talca, Chile, 1959), poeta y profesor
de español. Reside en Montpellier, Francia. Estos poemas
corresponden a su libro Breve Antología Personal y otros
poemas, Ed. Los Andes, Montpellier, Francia, 2000. Argentina Universal
ha sido debidamente autorizada para su reproducción.
Lo
tomó de la mano, cerró sus ojos y le dio, fríamente,
el último beso frente a su familia.
Cuando lo volvió a ver en el ataúd, vio que su
boca esbozaba una sonrisa.
Después del entierro fue al Banco y encontró todas
las cuentas vacías.
Mala
suerte
Subió
a la cornisa de un cuarto piso acosado por sus deudas
de juego. Miró hacia abajo y pidió perdón
por lo que había decidido hacer.
Cerró
los ojos y se tiró al vacío. Cayó sobre
un toldo que amortiguó la caída, salvándole
la vida.
A
los dos días apareció muerto en un callejón,
con dos balas en su nuca.
El
amante.
Salía
de su casa abrigado, muy abrigado. El frío dibujaba un
humito que salía de su boca. Las manos se negaban a salir
de los bolsillos .
Llegó a la esquina y apresuró el paso. Llevaba
media hora de retraso. Si no se apuraba no llegaría.
Antonela se iría, no esperaría nada.
Llegó
al departamento y abrió lo puerta de un tirón.
Gritó su nombre. Sin embargo, todo era silencio. Pensó
que se había ido, pero cuando entró al dormitorio,
un hombre estaba esperándolo, sentado en la cama con
la mujer a su lado, amordazada y un revolver.
Quedó
atónito. Empero, sintió el disparo y el impacto
en sus genitales. Luego, el sujeto, sin pronunciar una palabra,
arrastró a la mujer a otra habitación y a él,
lo dejó tirado en el piso, sangrando y aullando de dolor..
Hace
tres años que está, sin genitales y detenido en
el espacio, en un hospital psiquiátrico. Ella lo visita
cada fin de semana desde que su marido se halla alojado en la
cárcel.
(Para ti, Moebiux,
que te gustan los finales trágicos).
*
Ángela Teresa Grigera nació un día
de celebraciones y fracturas de tiempo, ahí cuando la
gente decide archiva un año y contar desde el uno un
tiempo nuevo como quien espera una esperanza 31/12/1953. De
padre prestidigitador que es una palabra que oculta la
realidad: mago- y jovencísima madre en gira inicial por
la maternidad y artística (tras su marido) por los pequeños
pueblos de un país que se sigue llamando igual pero ya
no es el mismo: Republica Argentina.
Se define a si misma con una sentencia simple, tan simple quizás
que solo puedan descifrarla quienes la conocen mucho porque
en la exacta dimensión de las palabras Ángela
Teresa es simplemente una mujer de tantas, de tantas mujeres
que a su condición de tales son a la vez madres, hijas,
esposas, hermanas, hacedoras de milagros con un pedazo de género,
enfermera de sus enfermos, sudante del pan ganado con su frente,
sus manos, sus pies y sus horas de obstinación para vencer
el cansancio y las frustraciones aledañas, simplemente
mujer. Enamorada del amor, de la pasión del amor que
es la pasión de la vida, del sentir intensamente todo
el tiempo, cada segundo.
Quizás toda reseña acertada de Ángela Teresa
Grigera sean sus propias palabras: Simplemente mujer enamorada,
la mejor manera de saberla o sospecharla. Fabio Osvaldo Morasso.
ESTAMPAS
DE BUENOS AIRES PASADO
Por Roberto Melillo
Buenos Aires, Argentina. Florida y Corrientes,
3 de la tarde. Carlos camina sin dirección, a paso
cansino, "disfrutando" del calor y la humedad, en
esta bendita ciudad. Al llegar a San Martín no puede
creer lo que esta viendo: Sí es ella, Laura, su primera
novia. Está sola y se dirige a su encuentro. Han pasado
casi 30 años de la última vez que se vieron.
En un segundo pasaron por la mente de Carlos las imágenes
de ese momento. Laura con su uniforme del colegio y llorando
desconsoladamente le decía porque razón la dejaba.
Nunca pudo borrar en su memoria ese momento.
-Hola Laura, ¿ como estás?
- ¿Quién sós?
- Carlos, ¿no te acordás?.
- Ah si, ¿como te va?
- Bien, paseando un poco ¿ y vos, trabajando ?.
Ah, si no estás apurada, ¿tomamos un café
o algo?
- Bueno.
Se fueron por Florida a la Richmond. Decidieron tomar una cerveza
bien fría.
- Contame, Laurita ¿que es de tu vida?
- Todo bien. Los viejos se fueron a España y yo me quedé
para terminar con todo lo de los hoteles. Después veré
lo que hago. Hoy de casualidad estoy por aquí, pues normalmente
camino por Callao y Santa Fé. Y vos te casaste? sí
pero duró poco. Por suerte no tuve hijos, hubiera sido
mas difícil. Hace ya mas o menos 10 años. ¿Vivís
solo?
-Si, en Palermo, cerca de donde vivíamos cuando éramos
novios, a una cuadra. ¿Vos también te casaste?
- Si, me divorcié el año pasado, estuve 4 años
casada y todo se acabó. Creo que fue mejor. Tampoco,
por suerte, tuve hijos. Carlos, ¿puedo preguntar algo?
-Sí.
- Cuando me dejaste, ¿cuál fue la razón?
- Te juro que no sé Laura. Recién cuando te vi
me acordaba de tus lágrimas el último día
y vino como un rayo a mi memoria que no te contesté,
me di vuelta y me fui.
- Pero algo te debe haber pasado, algo debo haber hecho yo.
- Lauri, te juro que nunca supe porqué.
Se dio así y nada más. ¿Nos vamos a poder
ver en otra oportunidad? Realmente me gustaría,
para poder recordar nuestras andanzas con la barra, Ana María,
Héctor, ¿te acordás? Que manera de joder
en esa época.
- Si que me acuerdo, Carlos. Aun cuando hace muchos años
que no sé nada de ellos. Con respecto a vernos, no hay
problema. Cuando quieras. Luego te dejo el número de
mi celular. No te pido tu teléfono, pues seguramente
no voy a llamar. No por vos En general no llamo a nadie.
- Sabés una cosa Laura: siempre me acuerdo de nosotros
y me preguntaba que sería de tu vida, como sería
volver a verte y mirá que casualidad: se me dio.
- Pero no hiciste nada para encontrarme, a pesar de que según
vos, vivimos cerca. Yo no me mudé. Y que te parece, ¿cambié
mucho?
-No, estás preciosa. Mantenés muy bien tu figura.
Te aseguro que cuando te vi, te reconocí de inmediato.
La verdad que quiero volver a verte pronto.
-Cuando quieras Carlos Tomá nota.
En la mesa de enfrente había unos tipos que no cesaban
de mirarla. Ya me estaba poniendo nervioso. Ella se dio cuenta.
Me tocó la mano, y dijo: Vos sos siempre
el mismo Ya querés agarrarte a trompadas.
-¿Sabés que pasa? No me acostumbro a los boludos
que miran a mujeres acompañadas.
- Carlitos pará, bajá la voz y escuchame: cuando
nos encontramos te dije que estoy trabajando, ¿te acordás?
- Si.
- Bueno entonces si ahora no vamos a acostarnos, dejame continuar
con lo mío y llamame cuando quieras. Ok,
bebote, Chau