Utilizando campos
magnéticos, los investigadores auspiciados por la NASA
están aprendiendo a pastorear microbios para el beneficio
de los astronautas y de la Seguridad Nacional.
Durante miles de años, los humanos han
estado pastoreando. Ovejas. Cabras. Ganado. No siempre es sencillo
y los pastores modernos por lo general tienen ayuda. Utilizan
perros pastores para mantener sus bestias juntas. Estos perros
son asombrosos; si pueden verlo, pueden pastorearlo.
No es tan tonto como parece. A bordo de una
nave espacial, por ejemplo, unos pocos microbios flotando en
el suministro de agua potable podrían ser un precursor
de problemas por venir. Lo mismo pasa con los suministros de
agua urbanos. ¿Qué sucede si los terroristas vaciasen
elementos patógenos en la reserva de una ciudad? El pastorear
microbios para hacer pruebas y erradicarlos podría ser
todo un éxito.
En la fotose observa el microrganismo Giardia lamblia.
Este organismo unicelular enferma a las personas si es encontrado
en el agua que beben.
Crédito de la foto: H. Lindquist, US EPA.
Los investigadores en
la Universidad A&Mde Texas auspiciados por la NASA están
trabajando sobre un dispositivo prototipo, una especie de perro pastor
eléctrico, que será capaz de pastorear a los microbios.
El principio es muy simple: las membranas celulares de algunos patógenos
están cargadas negativamente. Por lo tanto, los campos eléctricos
podrían ser utilizados para meter al corral a las pequeñas
bestias.
Los detectores convencionales de microbios trabajan
con muy pequeños volúmenes de agua, generalmente entre
10 y 50 millonésimas de litro. Eso puede ser un problema: Si
los microbios peligrosos están ampliamente dispersados por
el agua - como pueden estarlo en las fases iniciales de infestación
- las probabilidades de encontrar microbios en tal pequeña
muestra son muy pobres. Escoger una muestra para realizar la prueba
que contiene un microbio dañino es una proposición de
suerte.
"La barrera más grande para cualquier
agencia - ya sea Seguridad Nacional o para la NASA o para la EPA o
cualquier otra - es tener que monitorear una gran cantidad de agua
[para pequeñas cantidades de microbios]", indica Suresh
Pillaide Texas A&M.
Pillai y su colaborador, el profesor en ingeniería de la Texas
A&MAli Beskok, han recibido recientemente una beca de la Oficina
de la NASA de Investigaciones Biológicas y Físicas para
resolver este problema.
El aparato que Pillai y Beskokestán diseñando
para la NASA utilizará electrodos cargados positivamente para
atraer a las bacterias. La "bolsa" membranosa que separa
los órganos internos de una bacteria del mundo exterior está
hecha de algún tipo de molécula grasa. Embebida en esta
membrana existen una gran cantidad de moléculas mayores de
proteínas y carbohidratos que controlan la interacción
del microbio con el mundo exterior. Estas moléculas embebidas
tienen cada una de ellas un patrón distintivo de regiones cargadas
positiva y negativamente en sus superficies. Para los niveles de pH
(esto es, acidez) típicos del agua que bebemos, la carga neta
de estas moléculas embebidas es por lo general ligeramente
negativa, por lo que serán conducidas a un electrodo cargado
positivamente.
Esquema jocoso de una membrana celular típica.
Su dispositivo canalizaría
alrededor de 5 litros de agua reciclada por hora a través
de cientos de tubos paralelos, cada uno de sólo un cuarto
de milímetro de ancho. El pequeño tamaño
de estos tubos asegura que cualquier microbio presente en el
agua pasará por el electrodo positivo que recubre la
pared del tubo y será atrapado en él. Ocasionalmente,
el electrodo es desconectado y los microbios recolectados son
vaciados en un segundo aparato similar que los concentra más
aún. Después de un nuevo paso de reducción
de volumen, la mayoría de los virus y de las bacterias
de docenas de litros de agua son acorralados en un mililitro
de agua - una pequeñez - que entonces puede ser automáticamente
analizada para ver si contiene especies peligrosas..
Cuando ya se puede obtener un gran volumen de
muestras en un pequeño volumen, entonces el detectar
los organismos en tan pequeño volumen es ya muy sencillo",
dice Pillai.
El dispositivo debería de ser capaz de
capturar más del 90 por ciento de los microbios que pasan
a través de él, dice Pillai. Actualmente él
y Beskok están haciendo investigaciones para ayudar en
el diseño final - comprobando para ver que tan fuerte
debe de ser el electrodo y por ejemplo, cual es el ancho óptimo
y el número de micro tubos. Esperan tener un prototipo
listo para probarse en aproximadamente un año.
A la izquierda: Simulación de microbios
(micro esferas sintéticas) con un tinte fluorescente
son atraídos por electrodos cargados positivamente. Vea
los signos de más (+) y menos (-) que denotan la carga
de los electrodos.
"También obtuvimos
becas del Estado de Texas para desarrollar un dispositivo similar
para probar las reservas de agua potable", dice Pillai.
"Los servicios públicos de agua de la ciudad de
El Paso (Texas) dijeron que nos permitirían probar nuestro
dispositivo en el sistema de distribución y ver si realmente
funciona".
"Otra versión de nuestro dispositivo
que sería más pequeño que un encendedor
será diseñada para utilizarse en el espacio".
Vendría muy bien a bordo de la Estación
Espacial Internacional por ejemplo. Y ciertamente que tales
dispositivos serían necesarios para viajes largos a la
Luna y Marte. Lejos de la Tierra, la provisión de agua
potable de una nave sería continuamente reciclada, obteniendo
agua de cualquier fuente posible - aún de las propias
exhalaciones respiratorias y de la orina de un astronauta. El
pastoreo de microbios en semejante ambiente es obviamente una
buena idea.
Con un pastor eléctrico a bordo, los
astronautas pueden acorralar microbios y manejarlos, antes de
que su abundancia se salga fuera de control.
LA NASA AMPLIÓ LA MISION
DE LOS ROVERS SPIRIT Y OPPORTUNITY EN MARTE HASTA SEPTIEMBRE
La NASA ha dado
el visto bueno para ampliar la misión de los Rovers en
Marte, dándoles hasta el próximo Septiembre, en
adicción a los tres iniciales que se planearon en un
principio para la misión. El primero de los dos Rovers,
Spirit, ya ha superado los objetivos fijados de su primera misión.
Superados los 90 días de operaciones en Marte, ha recorrido
más de 600 metros desde su amartizaje. Por su parte,
el Rovergemelo de Spirit, el rover Opportunity que llegó
a Marte tres semanas después de Spirit, cumplirá
los objetivos de la primera etapa de su misión inicial
de tres meses el próximo 26 de abril, cuando alcance
la marca de 90 días sobre la superficie del Planeta Rojo.
Cada día marciano, llamado "sol," dura cerca
de 40 minutos más que un día de la Tierra. "Dado
el enorme éxito de los Rovers, el proyecto fue sometido
a una propuesta para ampliar la misión, y la hemos aprobado,"
dijo Orlando Figueroa, director del Programa de Exploración
de Marte en la Sede Central de la NASA en Washington, D.C.
"Una vez que Opportunity supere su "sol"
90 en Marte, todo lo que después consigamos de los Rovers
será un regalo," dijo el Dr. Firouz Naderi, encargado
de la Exploración de Marte en el Laboratorio Jet Propulsionde
la NASA en Pasadena, California, donde los Rovers fueron construidos
y son controlados. "Aunque la misión se extienda
apruebe hasta septiembre, los Roverspodrían durar incluso
más de ese tiempo o también podrían dejar
de funcionar la próxima semana o el mes próximo.
Están funcionando bajo condiciones extremadamente duras.
Sin embargo, mientras que Spiritestá funcionando más
allá de lo previsto en su 'garantía,' nosotros
esperamos con ilusión poder obtener más descubrimientos
por parte de ambos Rovers en los próximos meses."
Jennifer Trosper, encargada de la misión en JPL de Spirit,
ha dicho incluso que cuando tuvieron el problema con la memoria
flash del Rover durante dos semanas, ella tenía la confianza
de que el Rover y el equipo de operaciones podrían conseguir
superar el problema y alcanzar la marca de 90 días. "Nunca
sentimos que había terminado, pero ciertamente cuando
no obteníamos absolutamente ningún dato del Rover
e intentábamos comprender que había sucedido,
estábamos preocupados," dijo ella. Trosper estaba
menos segura de las posibilidades que Spirit tenía para
alcanzar los 600 metros en sol 91, dado el desafío que
supone el terreno de la zona de aterrizaje dentro del cráter
Gusev. En sol 89 Spiritlogró esa meta, e incluso la superó,
alcanzando la marca de 617 metros en su cuentakilómetros
particular. Dos días después, Opportunityrompió
esa marca con un recorrido de 100 metros.Más allá
de los criterios cuantificables, tales como usar todas las herramientas
de investigación en ambos lugares de aterrizaje e investigar
por lo menos ocho puntos escogidos, los Rovers nos han recompensado
con extraordinarios resultados científicos. El hallazgo
más importante de Opportunityha sido el descubrimiento
de pruebas que indican la pasada existencia de un mar de agua
salada en Marte en la región de Meridiani Planum.
"Vamos a continuar explorando e
intentando entender la historia del agua en Gusev," dijo
el Dr. Mark Adler, encargado de la misión del RoverSpirit
en JPL. El Rover Spirit está buscando pruebas geológicas
de la pasada existencia de un antiguo lago que se cree que alguna
vez pudo haber ocupado el Cráter Gusev. Alcanzar las
"Colinas de Columbia," podría proporcionar
pistas geológicas sobre esa historia del agua, y será
uno de los siete objetivos para la misión ampliada de
Spirit. Por su parte, el Rover Opportunity buscará un
contexto geológico para el afloramiento rocoso en el
cráter "Eagle" alcanzando otros afloramientos
rocosos en el cráter "Endurance" y quizás
en otra parte. Otros objetivos científicos son continuar
con los estudios atmosféricos en ambos lugares para abarcar
más del ciclo estacional de Marte y para calibrar y validar
datos de las sondas que orbitan Marte y que son enviados a la
Tierra.
¿Estaba Galileo Equivocado?
Por
Dr. Tony Phillips y Patrick L. Barry
Usando lásers
que rebotan en la Luna, un grupo de investigadores está
poniendo a prueba, con el apoyo de la NASA, una de las ideas
fundamentales de la física moderna.
Hace 400 años -- o al menos así
lo cuenta la historia -- Galileo Galileiempezó a dejar
caer objetos desde lo alto de la Torre inclinada de Pisa: balas
de cañón, balas de mosquetón, oro, plata
y madera. Posiblemente él esperaba en un principio que
los objetos más pesados cayeran más rápido.
Pero no fue así. Todos tocaban tierra al mismo tiempo,
y de esta manera hizo un gran descubrimiento: la gravedad acelera
a todos los objetos del mismo modo, independientemente de su
masa o composición.
A la izquierda:
Un esquema del legendario experimento de Galileo Galilei.
Hoy en día esto se conoce
como la "Universalidad de la Caída Libre" o
"Principio de Equivalencia", y es una de las bases
de la física moderna. En particular, Einstein construyó
su teoría de la gravedad, es decir,
la teoría general de la relatividad, asumiendo que el
Principio de Equivalencia es cierto.
Pero, ¿qué pasaría si no
fuera cierto?
"Algunas teorías modernas sugieren
de hecho que la aceleración de la gravedad sí
depende de una forma muy sutil de la composición del
objeto", afirma Jim Williams, un físico del Laboratorio
de Propulsión a Chorro (Jet PropulsionLaboratory ó
JPL) de la NASA. Si fuese así, la teoría de la
Relatividad tendría que reevaluarse; habría una
revolución en la física.
Un grupo de investigadores financiados por la
NASA van a probar el Principio de Equivalencia disparando rayos
láser a la Luna.
"El cálculo de la distancia Tierra-Luna
(en inglés "lunar ranging") es una de las herramientas
más importantes que tenemos para buscar imperfecciones
en la Teoría General de la Relatividad", dice Slava
Turyshev, un científico del JPL que trabaja con Jim Williams
y con otros investigadores en el proyecto
A la
derecha: Un arreglo de retroreflectores que fue dejado
sobre la Luna por los astronautas de la misión
Apolo 14. Espejos similares fueron colocados por la tripulación
de las misiones Apolo 11 y 15, y por un par de vehículos
Lunokhod en la época de la Unión Soviética.
Este experimento
es posible porque, hace más de 30 años, los astronautas
de las misiones Apolo pusieron espejos sobre la Luna -- pequeños
arreglos de retroreflectores que pueden interceptar rayos láser
provenientes de la Tierra y rebotarlos en la misma dirección.
Usando rayos láser y espejos, los investigadores pueden
enviar una señal a la Luna y monitorear con precisión
su movimiento alrededor de la Tierra.
Es una versión moderna del experimento
de la Torre inclinada de Pisa. Solo que en lugar de dejar caer
balas al suelo, los investigadores observarán cómo
caen la Tierra y la Luna hacia el Sol. Como si fuesen balas
de cañon y mosquete, que son arrojadas desde lo alto
de la Torre, la Tierra y la Luna están hechas de una
mezcla diferente de elementos, y tienen diferentes masas. ¿Son
acaso los dos astros acelerados hacia el Sol a la misma velocidad?
Si es así, el Principio de Equivalencia sigue siendo
válido, pero si no, entonces empieza la revolución.
Una violación del Principio de Equivalencia
se daría a notar como una pequeña desviación
en la órbita de la Luna, ya sea en dirección al
Sol o alejándose de él. "Usando masas tan
grandes como la Tierra y la Luna, podríamos ser capaces
de mostrar este efecto sutil, si es que existe", hace notar
Williams.
Los científicos han estado enviando señales
a la Luna desde los días del Apolo. Hasta ahora, la teoría
de la gravedad -- y el principio de equivalencia -- se han mantenido
incólumes hasta una precisión de unas cuantas
partes en 1013. Pero esto aún no es lo suficientemente
exacto como para comprobar todas las teorías que intentan
derrocar a la de Einstein.
Las actuales mediciones de la distancia a la
Luna -- unos 385.000 km -- tienen un error de alrededor de 1,7
cm en promedio. Pero a partir del próximo otoño,
una nueva instalación patrocinada por la NASA
y la Fundación Nacional para la Ciencia (National Science
Foundation ó NSF) ayudará a mejorar la precisión
casi 10 veces, dejando una incertidumbre de solamente 1 ó
2 mm.Este salto en la exactitud del experimento significará
para los científicos el poder detectar desviaciones de
la teoría de Einstein 10 veces más pequeñas
de lo que actualmente es posible, las cuales podrían
ser suficientes para encontrar evidencia de errores.
Para probar esta nueva magnitud de precisión,
la instalación, cuyo nombre es Operación de Cálculo
de Distancias Tierra-Luna del Observatorio de Apache Point (en
inglés Apache Point Observatory Lunar Laser-ranging Operation
ó simplemente APOLLO), deberá ser capaz
de cronometrar el tiempo que los pulsos láser tardan
en ir y regresar de la Luna con una exactitud de unos cuantos
picosegundos, es decir una billonésima de segundo (10-12).
La velocidad de la luz es conocida -- aproximadamente 300.000
km por segundo -- de manera que al medir el tiempo de ida y
vuelta del pulso de láser les dirá a los científicos
cuál es la distancia entre el telescopio APOLLO
y el espejo que se encuentra en la superficie lunar.
A la izquierda: El cálculo
láser de distancias Tierra-Luna funciona por medio del
envío de pulsos de luz láser a los reflectores
situados en la Luna y atrapando los fotones que regresan. Se
muestra aquí el experimento, instalado en el Observatorio
McDonald de la Universidad de Texas.
¿Cómo
es que el APOLLO logra esta mejoría de 10 veces
en la precisión del experimento? Primero que nada, utilizando
un telescopio más grande que el que se tenía en
las antiguas instalaciones del Observatorio McDonalden Texas
-- 3,5 metros contra 0,72 metros. El espejo de diámetro
más grande permite al APOLLO atrapar más
de los fotones que regresan de la Luna, explica Tom Murphy,
un profesor de la Universidad de California en San Diego, y
quien es la mente maestra detrás del diseño del
APOLLO. El telescopio más pequeño atrapa,
en promedio, solamente un fotón de retorno por cada 100
pulsos de láser enviados a la Luna (¡a pesar de
que cada pulso contiene más de 1017
fotones!); el nuevo telescopio APOLLO atrapará
cerca de 5 fotones de cada pulso, lo que mejora notablemente
la calidad estadística de los resultados.
Varias perturbaciones potenciales han de ser,
sin embargo, consideradas. La atmósfera terrestre es
una de ellas, ya que puede distorsionar el camino que sigue
el pulso de luz láser, del mismo modo en que hace que
la luz de las estrellas titile y tiemble. Otra es debida a los
minúsculos movimientos tectónicos del suelo debajo
del observatorio APOLLO, que son típicamente de
unos cuantos centímetros por año, lo cual puede
afectar los resultados a largo plazo. Por esta razón,
los directivos del proyecto escogieron el pico de una montaña
cerca de White Sands, Nuevo Mexico, que tiene una atmósfera
local particularmente tranquila y un suelo relativamente más
estable. Además, están instalando un gravitómetrosuperconductor
y un sensor GPS de precisión junto al observatorio para
detectar movimientos lentos en el suelo, y un arreglo de barómetros
de precisión que medirán continuamente el estado
de la atmósfera.
A la
derecha: Localización de los retroreflectores lunares.
Los sitios marcados con una "A" son sitios de
aterrizaje de las misiones Apolo. Los sitios indicados
con una "L" denotan vehículos Lunokhod
soviéticos.
Williams y Turyshev
recibieron recientemente fondos de la Oficina de Investigacions
Físicas y Biológicas de la NASA para mejorar los
programas de computador que se usan para analizar las mediciones
en casi un orden de magnitud para adecuarse a las capacidades
del experimento de Nuevo México. "Ahora será
necesario enfrentarnos con muchos más efectos pequeños
a nivel milimétrico", anota Turyshev.
Por medio de una meticulosa contabilidad de
estos pequeños efectos, la Universalidad de la Caída
Libre... podría ser derrumbada.
Muchos físicos considerarían esto
buenas noticias. Ellos han estado intrigados desde hace años
por una curiosa incompatibilidad entre la relatividad general
y la mecánica cuántica. Las dos teorías,
tan exitosas cada una en su propio reino, son como dos diferentes
lenguajes que describen al Universo de dos modos fundamentalmente
distintos. (Lea el artículo de Ciencia@NASA Suplantando
a Einstein para aprender más acerca de este tema).
Encontrar un error en los soportes de la relatividad podría
ser el inicio del camino hacia la creación de una "Teoría
del Todo", que finalmente combine a la física cuántica
y a la gravitación en un solo marco armonioso.
Desde Pisa, en Italia, hasta la Luna y hasta
White Sands, Nuevo Mexico: este es un experimento que abarca
cientos de años y cientos de miles de kilómetros.
Pronto, tal vez, tengamos las respuestas.
Próximos
experimentos planeados para la Estación Espacial Internacional
ayudarán a los ingenieros de la Tierra a aprender como
manejar fluidos supercongelados.
Palos de golf de alto rendimiento. Cuchillos ultra afilados.
Fibra óptica mejorada para telecomunicaciones. Materiales
livianos para futuras astronaves.
¿Qué tienen en común todas estas cosas?
Pueden ser fabricadas usando líquidos "supercongelados":
materiales líquidos que son enfriados por debajo del
punto de congelación normal y que, mediante métodos
especiales, son mantenidos en estado líquido.
Evitando la congelación normal, se puede
conseguir que el líquido se transforme en distintas clases
de sólidos. En la congelación normal, las moléculas
del líquido se colocan ordenadamente en una red cristalina,
como soldados en formación. Es así como se forman
el hielo, los metales normales, y de hecho la mayoría
de los sólidos. Los líquidos supercongelados se
solidifican de forma diferente. Con el enfriamiento, se espesan
y eventualmente dejan de fluir como un líquido "en
suspenso". El resultado es un sólido cuyas moléculas
se mantienen dispersas en una red amorfa semialeatoria. Esta
estructura molecular, encontrada más comúnmente
en cristales de ventanas pero posiblemente también en
metales, tiene propiedades especiales. La aleación de
metales amorfos, por ejemplo, puede ser dos veces más
fuerte y tres veces más elástica que el acero.
A la izquierda:
La estructura molecular de sólidos normales vs. amorfos.
Imagen cortesía
Liquidmetal Technologies.
Existe un gran potencial para los productos desarrollados a
partir de estos líquidos,
pero son muy difíciles de fabricar.
Un líquido supercongelado
es un delicado e inestable estado de la materia. El líquido
tiende desesperadamente a cristalizarse como un sólido
normal. Todo lo que necesita es un lugar donde comenzar la cristalización
-- tal como la superficie cristalina de la pared de un contenedor
o hasta una mota de polvo -- y el líquido de pronto se
congelará en un sólido.
En otras palabras, trabajar con líquidos
supercongelados es como jugar con bombas llenas de agua: son
propensas a "romperse" inesperadamente y arruinar
el espectáculo.
A pesar de las dificultades, fabricantes de la Tierra han conseguido
hacer algunos productos a partir de estos líquidos: componentes
de computadores, palos de golf, raquetas de tenis. Hay incluso
un colector de viento solar a bordo de la astronave Génesis
de NASA fabricado con metales amorfos supercongelados.
A
la derecha: Una muestra de los objetos que los fabricantes
pueden mejorar usando fluidos supercongelados.
Imagen cortesía Liquidmetal Technologies.
Estos productos
son solo el principio. Cuando los ingenieros aprendan más
acerca de la física básica y propiedades de los
fluidos supercongelados, podrían mejorarlos aun más.
Es aquí donde la Estación Espacial Internacional
puede ayudar. En la ingravidez de la órbita terrestre,
es posible estudiar los fluidos sin mantenerlos en contenedores
que podrían catalizar cristalizaciones prematuras.
Edwin Ethridge, un científico de materiales
del Centro Marshall de Vuelos Espaciales de NASA, y el Prof.
William Kauklerde la Universidad de Alabama en Huntsville están
trabajando en un modo de medir la viscosidad de los fluidos
cuando estos no se encuentran dentro de algún recipiente,
a bordo de la EEI. Su idea es simple: Si dos gotas flotantes
de un líquido se tocan entre sí, se fundirán
para formar una única gota mayor. La velocidad de esta
unión está parcialmente controlada por la viscosidad
-- el agua se unirá mucho más rápido que
la miel, por ejemplo. Por esta razón, observando la velocidad
permitirá a los científicos medir la viscosidad
del líquido.
La exactitud de las medidas de viscosidad es
crítica para trabajar con fluidos supercongelados, los
cuales se espesan rápidamente cuando se enfrían.
La fricción entre moléculas en uno de estos fluidos
enfriados puede dispararse más de mil trillones de veces
(1015) al solidificarse. Sin un gráfico establecido de
cómo ocurre este espesamiento con relación a las
temperaturas de enfriamiento, es difícil para los ingenieros
moldear estos líquidos para convertirlos en productos
útiles.
A la derecha: La velocidad a la cual
las gotas se unen depende de su viscosidad.
Para comprender
el por qué, imagine qué ocurriría si se
diseña un molde con cantidad de promontorios y grietas
para asegurarse que trabaje bien con líquidos supercongeladosdel
espesor del aceite vegetal. Cuando se vierte el líquido
supercongeladoen el molde, este se enfría ligeramente
causando un espesamiento inesperado, de una magnitud mil veces
mayor -- haciendo que el líquido se torne espeso como
la miel. El objeto producido es a la vista más similar
al arte moderno que a un producto aprovechable.
Obtener los datos para hacer las curvas de viscosidad
vs. temperatura es la última etapa de la investigación
de Ethridge y Kaukler. Su próximo experimento, llamado
Medidas de Viscosidad de Fluidos Fusionados (en inglés
Fluid MergingViscosity MeasurementsFMVM), es una prueba del
concepto. Esto mostrará cómo las medidas de viscosidad
de fluidos no contenidos en recipientes pueden ser realizadas
en el entorno de microgravedad de la EEI.
La física es bastante complicada, pero los científicos
tienen que superar también otro problema: debido a que
el espacio disponible para envío de equipo de investigación
hacia la estación es muy limitado mientras la flota de
Transportadores continúe en tierra, los investigadores
deben encontrar la manera de hacer sus experimentos usando elementos
que puedan ser transportados por el cohete ruso de suministros
Progress, o que ya se encuentren a bordo de la estación.
"He seleccionado 8 líquidos para
las pruebas", dice Ethridge. "Han sido cargados en
jeringuillas que serán lanzadas en un cohete Progress
hacia la Estación Espacial". Uno de ellos es miel
normal. Aunque ésta solo se cristaliza muy lentamente,
la miel es en realidad un líquido supercongelado. Funciona
perfectamente para probar que este método de "gotas
flotantes" puede medir con precisión la viscosidad
de un líquido.
A
la izquierda: La fuerza y elasticidad de los sólidos
amorfos ("aleaciones vidriosas") son superiores
a la mayoría de otros materiales.
El experimento se
llevará a cabo de la siguiente forma: Miel (o alguno
de los otros líquidos) será extraída de
su jeringuilla y colocada sobre hilos muy finos. "En la
estación espacial están disponibles hilos de Nomex
que pueden ser usados para confinar y controlar las gotas de
líquido en órbita. El hilo delgado de soldar puede
también ser usado para manipular las gotas"comenta
Ethridge. Con una gota colgando de cada uno de dos hilos, un
miembro de la tripulación podría acercarlas lentamente
permitiendo a las gotas tocarse suavemente y fundirse. Una video
cámara a bordo de la estación grabará qué
sucede cuando las gotas lentamente forman una figura de cacahuete
y finalmente una sola esfera.
De regreso en la tierra, los investigadores
examinarán la secuencia fotografía por fotografía
para determinar exactamente qué tan rápido se
funden las gotas. Puesto que la viscosidad de las muestras de
prueba es ya conocida, los investigadores pueden comparar el
valor medido con el valor real para determinar si están
en la pista correcta.
Actualmente los investigadores se preparan para
llevar a cabo el experimento FMVM en algún momento durante
la Expedición 8, la cual está programada para
iniciarse a finales de Octubre. Su trabajo podría llevarlos
a una nueva forma de medir la viscosidad de líquidos
supercongelados. Y después de esto... nadie lo sabe,
pero los palos de golf y los artículos de cocina son
solo el comienzo.