| "Ya he dado mi testimonio
en distintas oportunidades pero no me canso de hacerlo. Quisiera
contarles también lo que viví en la ciudad de
Salta hacia fines del mes de mayo de este año de 2003.
Tengo la suerte de ser amiga de la familia Garat,
unas personas increíbles a quienes considero como de
mi propia familia y a quienes quiero y conozco desde hace muchos
muchosaños. Ellos eran propietarios de un cerro que formaba
parte de los tres cerritos en donde la Santísima Virgen
pidió por intermedio de la vidente Maria Livia una ermita
en donde se rezara y se adorara el Sacratísimo Corazón
Eucarístico de Jesús. Maria Liviase conectó
con ellos y les contó sobre las apariciones de la Virgen,
por lo que la familia Garat decidió donar el cerro para
entregarlo a esta obra increíble.
En el mes de mayo se encontraban los Garat una
noche comiendo en mi casa y me cuentan que se estaba por hacer
una peregrinación, y que me invitaban a ir. Así
partí a Salta sin demasiada expectativa y bastante descreída
de lo que allí sucedía. Pero siempre fui creyente
y decidí que era una buena oportunidad para dedicarle
unos días al Señor y a Maria. Pero que puedo decirles,
no existen palabras para explicar lo que viví allí...por
lo menos no aquellas que lo reflejen mínimamente.
Subí el cerro, hasta allí todo
bien, llegué y puedo asegurarles que siempre pensé
que no me dejaría influir por lo que allí podía
ver. Y llegó Maria Livia, con una humildad increíble
se arrodilló y comenzó el rezo del Santo Rosario.
Cuando terminó el mismo se acomodaron en filas las personas
enfermas...y allí comencé a ver cosas increíbles.
Vicomo gente de todas las edades recibían la oración
de intercesión y caían despreocupadamente. Permanecían
en el suelo con felicidad y llantos de alegría. Y cuando
digo de todas las edades me refiero a chicos desde 5 años,
hasta gente de 75 o más. Madres con sus bebés
que lloraban alzados y al caer acomodaban sus cabecitas contra
el cuerpo de su madre y permanecían placidos. Comencé
a sentir un perfume muy fuerte que venia como oleadas y pensé-
que perfume fuerte se puso el señor que está adelante,
pero el olor no era continuo. Una amiga que estaba a mi lado
me dijo si sentía oleadas de perfume y yo le dije que
era el señor que estaba adelante, pero alguien me escuchó
y me dijo que era el olor a nardos que es lo que indica que
Jesús esta en el cerro.
Finalmente me puse en la fila para la oración
de intercesión, y solo pensé no me voy a caer
por que no quiero dejarme influenciar, pero acá estoy
Señor para que me digas cual es tu voluntad y entonces
Maria Liviase paró frente a mí, me miró
con esa mirada especial que ella tiene y me sonrió. Contesté
su sonrisa con la mía y comenzó luego la oración
de intercesión... Yo sentí que caía lentamente
sin importarme lo que me sucediera, sin perder el conocimiento,
escuchando todo lo que sucedía a mi alrededor, pero sintiendo
una paz y una alegría tal que inmediatamente pensé
- Dios mío si esto es estar muerto, quiero morir ya.
Y comencé a hablar con ese Jesús amigo, y a decirle
cosas desde el alma, y sentí felicidad y amor. Yo, la
escéptica, la práctica, estaba sintiendo una realidad
que no quería abandonar. Solo pensaba: Señor
ayúdame a transmitir esto a la gente y a mi familia,
por que ellos tienen que conocerte como yo lo hago. Y
me di cuenta que Maria Livia y la Santísima Virgen habían
sido el medio en distintas maneras para que pudiera descubrir
a ese Jesús amigo, palpable, generoso, amoroso y misericordioso
que estaba allí conmigo.
Cuando me levanté, estaba feliz, pero
claro quería saber que les había pasado a quienes
estaban conmigo...Todos sintieron felicidad.
Bajando la montaña, ya de vuelta, éramos
seis mujeres, y hablábamos del olor a nardos. Convinimos
que cada vez que lo sintiéramos gritaríamos ahora...y
era increíble siempre gritábamos todas al mismo
tiempo.
Mi vida cambió. Quisiera poder volver
a Salta cada sábado para estar en aquel cerro, pero sé
que el Señor y Maria siempre están conmigo donde
yo este.
Volví de Salta hace dos días y
esta vez llevé a mi hijo Santiago de once años,
también fueron dos sobrinas, mi madre, un hermano, amigas.
Todos tienen testimonios para dar, yo solo puedo dar el mío,
y decir que mi hijo entre lágrimas me dijo después
de su oración de intercesión, que había
sentido el amor de Jesús, y que la paz y la alegría
que sentía nunca la había vivido. Ojalá
todos pudiéramos ir a Salta para vivirla. Es una lástima
que todos seamos como Santo Tomas, y no podamos apreciar lo
que tenemos pero es un regalo inmenso y los regalos no se desprecian
y menos cuando vienen del Señor.
Mi nombre es Dolores Montoya de Velasco, soy
casada, tengo 4 hijos, vivo en San Isidro,(provincia de Buenos
Aires, Argentina) y mi mail es dolomontoya@ciudad.com.ar.
"¡¡¡Gracias por leer mi testimonio!!!".
Ingrese a:
http://www.reinadelcielo.org/testimonios_salta.htm
http://www.reinadelcielo.org/testimonios_salta2.htm
http://www.reinadelcielo.org/testimonios_salta3.htm
La voz de la Iglesia.
Contando con el apoyo y guía de las Carmelitas Descalzas
de Salta, del Monasterio de San Bernardo, la obra fue creciendo
a lo largo de los años. El 30 de octubre de 1997 el Presbítero
Dante Bernacky(Censor) y el 31 de octubre de 1997, por parte
de Monseñor Moisés Julio Blanchoud, Arzobispo,
se emitieron documentos que permitieron la difusión privada
de los mensajes emitidos hasta ese momento.
Con posterioridad, el 7 de abril de 2003, surge un nuevo documento
Pastoral emitido por Monseñor Mario Antonio Cargnello,
Arzobispo de Salta. En el mismo se desarrolla una rica catequesis
sobre la Revelación Privada y el sentido de conversión
verdadera que Dios busca a través de Sus manifestaciones.
El regreso a los Sacramentos, a la caridad y a una fe práctica
son puestos como eje de la obra de Dios.
Finalmente, Monseñor Cargnello solicita a la vidente
y a los Carmelitas de Salta una serie de medidas que apuntan
a la prudencia, a la hora de difundir la Presencia de María
en Salta, en la divulgación de la obra.
También establece un pedido de no difusión de
los mensajes (al menos los recibidos por la vidente desde el
año de 1997 en adelante, fecha de emisión del
escrito del anterior Arzobispo) a los efectos de que se proceda
a revisar y discernir el contenido de los mismos, para beneficio
de los fieles.
Por otra parte, Monseñor Cargnello establece ciertos
pedidos respecto de la oración comunitaria en el Cerro,
llevada a cabo cada día sábado. La iglesia ha
tenido a lo largo de los siglos la misión de custodiar
a los fieles, cuanto se presentan testimonios de la Presencia
Celestial, con el lógico fin de evitar la difusión
del error entre todos nosotros. Mientras tanto, nada impide
que Dios pueda seguir realizando Su Obra. Si algo es de Dios,
persistirá. Y si no lo es, con el tiempo caerá.
Así ha sido a lo largo de los siglos, y de ésta
forma se han consolidado muchas advocaciones marianas como Fátima
o Lourdes, La Medalla Milagrosa o tantas otras. Debido a que
el documento mencionado de Monseñor Cargnello está
dirigido a los Sres. Presbíteros, Diáconos, a
los Religiosos y Religiosas, a las Monjas del Monasterio de
San Bernardo y a la Sra. María Livia Gallianode Obeid,
no se lo publica aquí.
No obstante, si usted desea informarse de éste u otros
documentos eclesiales sobre los hechos de Salta puede dirigirse
a la sede del Arzobispado de Salta
España 596, CP A4400ANL
Salta, Prov. de Salta, Argentina,
Teléfono.(54 387) 4315632
arzobispadosalta@arnet.com.ar
|